
Ya no me siento amargado, porque sé que lo que tuvimos era puro. Y si en el futuro lejano nos vemos en nuestras vidas nuevas, te sonreiré con alegría y recordaré del verano que pasamos debajo de los árboles, aprendiendo uno del otro, y con el amor creciendo. El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más, nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tu me has dado y lo que yo esperaba darte siempre. }

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